Historias entre tragicómicas y alucinantes abundan en las páginas deeste libro donde Grieco recupera con el espíritu de los antiguostextos de viaje sus dos visitas al país más opaco del mundo. Un relato rico y respetuoso, lleno de matices y colores de la Guerra Fría.Federico Rivas Molina, El País En Corea del Norte recupera latradición del libro de viaje que produjo autores como Reverte oSarmiento. Sin prejuicios, Grieco ayuda a interpretar las claves delpaís comunista menos conocido. Jorge Asís El libro es producto de unviaje que se acerca a un experimento antropológico y cuyo valor,justamente, radica en eso: acercarse a la gran amenaza nuclear,conocer desde adentro el pequeño vestigio comunista que tanto le quita el sueño a los Estados Unidos y que, como deja ver este ensayo, esmucho más que un pequeño país gobernado por un excéntrico líder.Caroilna Keve, revista Ñ, Clarín El mundo actual parece no necesitarde los libros de grandes viajeros y cronistas, pero Grieco encontró un resquicio y revitaliza la literatura de viajes. La autora se metió de lleno en un mundo exótico, ajeno, opresivo y lo cuenta con talento ynaturalidad. Nos acerca a uno de los pocos lugares del planeta quesigue constituyendo un misterio para nosotros y nos lo traduce. Matías Bauso, Infobae Un asombroso relato de lo que sucede en Corea delNorte escrito en una primera persona admirablemente pudorosa. Sonpocos, muy pocos, los libros que, como este, retratan con profundidadlo que sucede en el oxímoron que es esa dinastía comunista. SebastiánFest, La Nación Todo lo que cuenta Grieco es apasionante y lo hace con un ritmo notable, que exige leer más para conocer nuevos y másescalofriantes detalles. El libro tiene la inusual capacidad derelatar ese país que está del otro lado del espejo con un talento quehace atractiva esa experiencia a la que muy pocos se animaron. SilviaMercado, RedAcción