En estos relatos directos, escritos en un estilo realista,premeditadamente despojado de todo ornamento, la narradora perfila unretrato de su tiempo por medio de diversas protagonistas, todas ellasmujeres sensibles y dotadas de un talante irónico que brota de suinteligencia y de su sabiduría práctica. A lo largo de las páginas setraza un recorrido por escenas sueltas de la vida de estos personajesfemeninos que van construyendo un cuadro y una visión agridulce de loque fue la URSS y empieza a ser la nueva Rusia. Rotos los moldes, losarquetipos y las ideas heredados del pasado soviético, surge unamirada entre burlona y sobria sobre el mundo, sobre el pasado, loshombres, los hijos, los colegas, los amores, los extranjeros, sobre la vida que pasa.Estamos pues ante el fruto de una observación entre interrogante ysorprendida, ante una mirada siempre inteligente que no por extrañapierde su sentido del humor, ante un mundo lejano narrado por unamujer que se propone algo tan sencillo como es compartir sus sueños,sus desengaños e ilusiones y, por raro que parezca, sus grandes ganasde vivir.Natalia Tolstaya pertenece al poderoso grupo de mujeres rusas que han irrumpido en el escenario literario actual de su país. Es,además de taductora y escritora, doctora en filología y profesora delengua y literatura suecas en la Universidad de San Petersburgo. Unade las más importantes narradoras rusas contemporáneas, ha sidotraducida al sueco, alemán e italiano. En 1996 recibió el premioliterario Dovlátov de narrativa y, en 2004, fue condecorada por elGobierno sueco con la Orden Real de la Estrella del Norte "como signode reconocimiento a su inestimable contribución en el desarrollo delos contactos entre Suecia y Rusia".Ha publicado, entre otros, los volúmenes Siostri [Hermanas] (1998),Dvoye [Dos] (2002) y Odná [Sola] (2004).Actualmente vive en San Petersburgo.