En 1903, en Ropraz, en el Haut-Jorat valdense, la hija del juez de paz muere a los veinte años de una meningitis. Una mañana encuentranlevantada la tapa del ataúd, profanado el cuerpo de la virginal Rosa y sus miembros parcialmente devorados. Horror. Resurgen lassupersticiones, la obsesión por el vampirismo, cada quien espía a los demás en lo más crudo del invierno. Más tarde se cometen otras dosviolaciones en Carrouge y en Ferlens. Después de eso hay que encontrar un culpable. Lo será el tal Favez, un mozo de labranza. Condenado,encarcelado, sometido a estudio psiquiátrico, en 1915 se pierde surastro. A partir de un hecho real, Jacques Chessex escribe elestremecedor relato de la fascinación asesina. ¿Quién mejor que élpara narrar la «mugre primitiva», la soledad, los fantasmas de losnotables, la mala conciencia de una época? «Un pequeño gran libro»(Jérome Garcin, Le Nouvel Observateur), «Una gran danza salvaje,animada por la sangre, el sexo y la brutalidad en estado puro»(Jacques Sterchi, La Liberté), «Chessex sorprende una vez más con este terrible retrato de una región, una época y un hombre con un extraño destino» (Alexandre Fillon, Livres Hebdo).