Neely Crenshaw es, quizá, el mejor quarterback que jamás haya jugadocon los Spartans de Messina, el equipo de su instituto. Han pasadoquince años desde aquellos días de gloria, y Neely ha vuelto a Messina para acompañar en su lecho de muerte al entrenador Eddie Rake, elhombre que convirtió a los Spartans en una leyenda imbatible delfútbol americano. Ahora que los «chicos» del entrenador Rake vuelven a sentarse en las gradas, recuerdan los viejos partidos, reviven lasglorias pasadas, e intentan decidir de una vez por todas si quieren aEddie Rake... o lo odian. Y para Neely Crenshaw, que lucha parareconciliarse con su entrenador, con sus sueños de una carrerafulgurante en la NFL y con las decisiones que tomó de joven, haymucho, muchísimo, en juego.