Como decía Tennessee Williams, hay algo especial en una historiaambientada en el calor del verano: la derrota tiene mejor sabor, eldeseo te ronda sin descanso y el crimen lleva un punto más deperversión. Liza Klaussmann tomó buena nota de estas palabras cuandose propuso contar la vida de una familia que a mediados del siglopasado se reunía los veranos en una espléndida mansión en la isla deMartha¿s Vineyard.
Al principio descubrimos a Helena y Nick, dos mujeres jóvenes y primas hermanas, sentadas en la parte trasera de un jardín, bebiendo ginebra y charlando. Corre el mes de septiembre de 1945, la segunda guerramundial por fin ha acabado y ellas se preparan para reunirse con loshombres que de ahora en adelante se ocuparán de su futuro.
Los años pasan y nada, o casi, es lo que parece: a la voz de Helena yNick se unen nuevas palabras, nuevos rostros, y los veranos en la gran casa se van cargando de tensión. A finales de los años cincuenta, uncrimen cometido en la isla mostrará el lado más oscuro de un mundodonde la verdad anda de puntillas, esquivando con mucha gracia lospedazos de cristal de una copa de cóctel.
"La elegancia de F. Scott Fitzgerald, la tensión narrativa de Patricia Highsmith...Un hallazgo."
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