En este relato sobrecogedor Colm Tóibín da voz a María, una mujerdesgarrada que, tras la violenta muerte de Jesús, rememora losextraños y convulsos acontecimientos que le han tocado en suerte. Aquí quien habla no es virgen ni diosa, sino una madre judía, ciudadana de un extremo del imperio romano donde aún alientan ritos helénicos,convencida de que su hijo se ha dejado corromper por nefastasinfluencias políticas.
Sola y exiliada, nostálgica de su marido y de una época de calma yseguridad que de pronto quedó destruida por la implicación de Jesús en disturbios, aparentes sanaciones milagrosas y confabulaciones queacabaron con la crucifixión del hombre que había llevado en susentrañas, María recuerda y habla.
Con extraordinario virtuosismo y admirable capacidad dramática, ColmTóibín compone a lo largo de estas páginas un verdadero stabat matercontemporáneo, lleno de luz y dolor, un lamento que nace de latradición y llega hasta nuestros días.