Imagina los más deliciosos pasteles enlos que puedas pensar, añade una niña con un talento especial parameterse en problemas y mézclalo con el aire de Brooklyn. Y, sobretodo, antes de hornearlo, échale una pizca de polvo mágico...
Meg y Theo tienen unos nuevos vecinos geniales: Flo y su abueloArtú, que se han mudado a Brooklyn para abrir La pastelería mágica. El sueño de Meg está a punto de hacerse realidad: convertirse en unaaprendiz de pastelera y además... mágica! Pero Artú esconde unsecreto, y Meg y Theo deberán ayudarle a desenmascarar al traidor queha llegado para liarlo todo.
Acompaña a Meg en su vida llena de aventuras, misterios... y muchos, muchos pasteles.