Otto acaba de cumplir cuatro años y recibe el mejor regalo que sepodía imaginar: ¡un disfraz de sheriff! Para celebrarlo, decideir al parque y que todos los niños y niñas acaten sus órdenes. Unosson los indios, otros trabajan en el establo e incluso hayquien se encarga de la posada y la cárcel. A pesar de las quejas delos demás, Otto siempre es el sheriff y cada día juegan a lomismo. Sin embargo, un día Otto llega al parque y se lo encuentravacío... ¿Se habrán cansado de que sea tan mandón?