Los ataques suicidas se han convertido en el acto definitivo deviolencia política de nuestros tiempos. De Nueva York a Bagdag, de Sri Lanka a Israel, pocos pondrían en duda que estos hechos son unterrorífico elemento de los crecientes conflictos. Desde 1981, más de30 organizaciones alrededor del mundo (algunas seculares y otrasafiliadas al islamismo radical) han llevado a cabo más de 500 misiones suicidas. Peter Hill, Luca Ricolfi, Michael Biggs y el propio DiegoGambetta, entre otros reconocidos autores, abordan estos actos yresponden preguntas que todos nos hacemos: ¿son estas accionesproducto del fanatismo religioso o hay una lógica detrás de ellas?¿Las motivaciones son religiosas o el Islam ha brindado un lenguajepara expresar causas políticas? ¿Estos ataques tienen alguna causa encomún?