Miguel Ángel Ortiz Albero rastrea en la obra de escritores comoBaudelaire, Cioran, Kafka, Sebald o Vila-Matas, y de artistas comoBoltanski, Cézanne o Delacroix, la posibilidad de reflexionar acercade cuándo podía darse por finalizado, si es que esto fuese posible, el proceso de un trabajo creador. Todos aquellos que han cogido unamáquina de escribir o un pincel, quienes han esbozado un gesto en elaire o han esculpido la roca, o aquellos que han decidido hilvanar undiscurso, todo ellos han soñado al inicio con el resultado perfecto,con la obra ideal que habría de ajustarse a sus anhelos e intenciones. Pero el camino, lo saben, es tortuoso y el proceso es cambiante.