A Isaac nunca le había sucedido nada raro, hasta que el año pasado síle ocurrió algo importante. Algo que le trastocó la vida. A él y a sufamilia. Fue exactamente la tarde del 3 de mayo, cuando saboreabaplácidamente un hermoso paquete de patatas fritas. Sacaba una, lamiraba, chupaba la sal y luego se la metía en la boca. De pronto notóalgo extraño. Era como si hubieran incluido en la bolsa un trozo defilete rebozado o, mejor aún, una muestra de churrasco. Y cuandoarrojó aquel objeto extraño sobre el lavabo, se desató el horror.
A Isaac nunca le había sucedido nada raro, hasta que el año pasado síle ocurrió algo importante. Algo que le trastocó la vida. A él y a sufamilia. Fue exactamente la tarde del 3 de mayo, cuando saboreabaplácidamente un hermoso paquete de patatas fritas. S