Joven agraciado y bellísimo, dotado de «toda la pasión del espírituromántico y toda la perfección de lo griego», Dorian Gray es, cuandolo retrata el distinguido pintor Basil Hallward, la encarnación de laarmonía vital incorrupta. Sin embargo, inevitablemente, las pasiones,la maldad, el impetuoso torrente de la vida, irrumpen en suexistencia. Para su asombro, Gray descubre que es su retrato quien vaasumiendo su deterioro físico y moral, protegiendo, en apariencia, suinmaculada imagen.