Margarita Luisa Chascarrillo (nuestra Maggie de toda la vida) esresponsable de mantenimiento en un complejo de apartamentos donde losproblemas menores y propios del vecindario dictan sus rutinas diarias. Atrás quedan los tiempos del punk, los cohetes, las pasionesencendidas y el sinfín de relaciones interpersonales que hanidohaciendo de ella quien ahora es.
Pero el ecosistema de Maggie está a punto de verse alterado pormediación de Beatriz Garcia (nuestra querida Penny Century) , cuyoeterno deseo de ser una superheroína de tebeo parece haberse cumplidoliteralmente.
Mitad novela gráfica, mitad sofisticado culebrón rendido al sentido de la maravilla que sólo la ciencia ficción puede aportar, estairrupción de las Ti-Girls en el universo de Love & Rockets le sirve al maestro Jaime Hernandez como herramienta de precisión para hablarnosde los superpoderes que son inherentes a toda mujer por el mero hechode serlo.