MALAMUD, BERNARD / ROTH, PHILIP
«Desde la pequeña ventana con parteluces de su habitación, ubicadasobre la cuadra de la fábrica de ladrillos, Yakov Bok vio gente conlargos abrigos que, a esa hora temprana de la mañana, corría haciaalguna parte, todos en la misma dirección» (Bernard Malamud). «En unalínea similar a la de Beckett, Malamud escribe de un precario mundo de dolor, en un idioma propio, un inglés que, incluso dejando aparte los temperamentales diálogos, cualquiera diría extraído del menos mágicode los calderos: las locuciones, las inversiones y la dicción delhabla judía inmigrante, un montón de huesos verbales rotos que, hastaque llegó él y los hizo bailar a su triste son, parecía que ya solopodrían valerle para algo a un cómico de la Borscht Belt*o algúnnostálgico profesional» (Philip Roth).Uno de los autores más excelsos de las letras nortamericanas. Unaalegoría del holocausto de uno de los principales exponentes de laliteratura judía de Estados Unidos«Desde la pequeña ventana con parteluces de su habitación, ubicadasobre la cuadra de la fábrica de ladrillos, Yakov Bok vio gente conlargos abrigos que, a esa hora temprana de la mañana, corría haciaalguna parte, todos en la misma dirección» (Bernard Malamud). «En unalínea similar a la de Beckett, Malamud escribe de un precario mundo de dolor, en un idioma propio, un inglés que, incluso dejando aparte los temperamentales diálogos, cualquiera diría extraído del menos mágicode los calderos: las locuciones, las inversiones y la dicción delhabla judía inmigrante, un montón de huesos verbales rotos que, hastaque llegó él y los hizo bailar a su triste son, parecía que ya solopodrían valerle para algo a un cómico de la Borscht Belt*o algúnnostálgico profesional» (Philip Roth).