Un tenebroso halo de oscuridad ha comenzado a cubrir la ciudad deconfusión e inquietud, alentando el desinterés y el desafecto de susinconscientes habitantes.Sara, ajena a ese fenómeno, descubre que su gata Sika no es unamascota como cualquier otra y que la relación que une a los hechiceros con los felinos va más allá de lo que podía imaginar. Estádeterminada a esforzarse por aprender a dominar su magia, aunquenecesitará la ayuda de David, un muchacho tan experimentado comoimprevisible, que no parece muy dispuesto a mostrarle su apoyo.Sin embargo, en el momento en el que las Sombras inunden el lugarserán las mismas hadas las que clamen por la necesaria convergencia de sus magias, instando a ambos jóvenes a entenderse o caer derrotados.