París estaba esperándole, y allí el joven frecuentaría la mejorescuela de arquitectura de la época. Andras llevaba en el bolsillo una carta, sin saber aun que aquellos pocos folios le llevarían a conocer a Klara, una mujer frágil y hermosa, que miraba el mundo con ojostristes y dirigía una escuela de ballet clásico..Tras unos meses dedudas y recelos, su historia de amor empezaba a tener cuerpo, pero¿por qué de repente tanto pesar, tanto dolor en el rostro de Klara?,¿por qué tanto silencio oscuro? En la Historia, en esa pesadilla hecha de cruces gamadas y alambres que marcó el siglo XX, hubo que buscarlas respuestas....De la pequeña aldea húngara de Konyár a las callesde París, de la música dulce de la rue de Sevigné a los campos deconcentración, de la pasión a la tortura, las distancias a vecesparecen insalvables, pero las ganas de vivir y el talento tiendenpuentes invisibles que nos llevan allá donde la vida aún tiene sentido y el futuro nos está esperando.