La expulsión de los moriscos fue una de las mayores deportacionesorganizadas en Europa en la Edad Moderna. Por orden de Felipe III y en diferentes fases entre 1609 y 1614, alrededor de 300.000 personasfueron obligadas a abandonar sus casas y partir hacia un futuroincierto. Más allá del drama humano, esta decisión supuso unimportante reto de gestión para una monarquía que vio en estedestierro una oportunidad de afirmación política e ideológica en unmomento especialmente delicado. Este estudio, galardonado en 2010 conel premio especial de doctorado de la Universitat de València, tratade analizar las claves administrativas que permitieron llevar a cabo y culminar con éxito esta deportación, la forma de gobierno bajo laprivanza del duque de Lerma y el desarrollo y capacidad de laburocracia hispánica a comienzos del siglo XVII.