MARINAS, JOSE M. / MARINAS, JOSÉ MIGUEL
Somos herederos del Barroco que nos parió, un Barroco que convirtió la religión y la política en espectáculo y que ahora parece estar másvivo que nunca en nuestra cultura especializada en el simulacro. Lasimágenes religiosas, con su materialidad y su simbolismo, son lasprotagonistas de este ensayo. A través de ellas, el autor analiza lafunción política de las formas religiosas de la cultura popular actual para determinar el sentido del vínculo cívico que enmascaran.Imágenes que se usan para domesticar, clasificar, subordinar...Abigarradas, rigurosas, caóticas o de apariencia serena y reglada, las formas de cultos y creencias que aquí se detallan llaman directamente a la sorpresa, a la piedad y a la indignación. Partiendo de lasreliquias, primeros objetos de consumo desde la Edad Media, pasandopor una sorpresa de las imágenes religiosas (los niños jesuses) y unicono con un poder desmesurado (la figura de Cristo Rey), llegaremoshasta el fetichismo popular de nuestros días, cuando estos aparentesrestos antiguos se han convertido en el último grito de la oferta delconsumo.