La aventura de la empresa de telefonía Amena, que alcanzó elestrellato en pocos meses, fue intensa y apasionante. Así nos lapresenta Belarmino García, quien fuera director general y consejerodelegado del nuevo operador, y protagonista de aquella andaduraempresarial desde su fundación hasta su adquisición por parte de unamultinacional.En sólo once meses Amena logró algo más de un millón de clientes.¿Cómo fue posible un éxito así? Hubo dos factores fundamentales: laempresa inició su andadura en 1999, coincidiendo con la explosión delmercado español de telefonía, y la gestión de la compañía se llevó acabo teniendo siempre en cuenta los valores que sus mismostrabajadores se habían dado desde el primer día.El autor de estas páginas confiesa que la gestión de su gente fue suprincipal objetivo, el asunto al que más horas dedicaba la dirección.De esta manera lograba una implicación personal de todos sustrabajadores en un triunfo de la empresa que consideraban propio.