El caso Ziani estaba cerrado.Diez años después del brutal asesinato de una becaria de doctorado enla Universidad Autónoma de Barcelona, por el que inculparon alprofesor Daniel Gracia, que ya en prisión acabó suicidándose, IvetRoura entra a trabajar en la misma universidad y empieza a hacerpreguntas. Ella nunca conoció personalmente a Fátima Ziani.Pero Fátima ocupó una parte muy importante de sus días y sus noches en los últimos diez años. ¡Toda una vida! O por lo menos, la mitad de la suya. Una vida vivida en una supuesta y nunca asumida verdad. En unacruel duda que atenazó su existencia y fue la razón de ser de suplanificada juventud.Su insistencia en remover el pasado y extraer el trasfondo de lo queocurrió pone nerviosa a mucha gente. Al extenderse el rumor de que larecién llegada posee un material del que no tenía conocimiento lapolicía, su vida se pone en peligro. Las implicaciones que conllevaría el que esa información saliera a la luz no son del agrado denadie.Ivet Roura sospecha que el caso pudo haberse cerrado en falso...
«La verdad es amarga pero menos insoportable que la duda»