El perdón pertenece a nuestra vida moral cotidiana. Sea en nuestrapropia vida, en la de los demás o en el arte, cada uno de nosotros seha enfrentado en alguna ocasión con él. A lo largo de la historia dela humanidad pero, sobre todo, a lo largo de nuestra historia personal hemos sido testigos o actores del perdón. Pensemos en alguien que nos haya infligido un mal objetivo, por ejemplo, alguien que nos hayaofendido gravemente. A pesar de ello, perdonamos a nuestro ofensor.Perdonar a alguien que nos ha infligido un mal supone no reducir suidentidad a su acción. Esto muestra que el análisis del perdón exigeen última instancia un análisis del modo de darse la persona.Conmotivo del año de la Misericordia, presentamos una nueva edición deuna obra que profundiza de modo penetrante en el significado delfenómeno del perdón.