En la presente obra pretendemos mostrar el alcance de la Ley 10/2015,de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial como norma quesupera la tradicional visión conservacionista y estática delpatrimonio cultural. La Ley permite identificar ciertas notas quesingularizan los bienes que integran este patrimonio, y entre ellas la intervención de unos sujetos, los que ocupan la posición de«comunidad portadora de la tradición», para los cuales se establece un régimen singular en contestación a la demanda social de mayoresespacios de participación para expresar su identidad cultural, muycoherente con la evolución del reconocimiento constitucional de Estado social. También detenemos la atención en la salvaguardia delpatrimonio inmaterial como acción general exigible a todos poderespúblicos, poniendo el acento en las técnicas que la Ley señala parahacer efectiva la tutela de estos bienes, y en concreto en lasdificultades que genera la fijación de reglas de atribución de lacompetencia en favor de la Administración General del Estado para ladeclaración de Manifestación Representativa del Patrimonio CulturalInmaterial. Ésta medida se erige en pieza clave de la Ley, y a buenseguro en una de las más conflictivas y a su vez innecesaria decuantas pueden aplicarse.