La joven Mariana Enríquez, hija del Almirante de Castilla, nació amediados del siglo XVI en la casona familiar de Medina de Rioseco, yallí fue educada entre los abrazos de su madre, las atenciones de laservidumbre y la severidad de su padre. Pero en el viejo palacioperfumado por el aroma de las flores de espliego ya se insinúan laspromesas y amenazas que jalonarán su vida: el odio enfermizo de suhermano Rodrigo, los libros prohibidos y las conciliábulos deiluminados, y ese Nuevo Mundo entre la realidad y la leyenda en elacabará hallando su destino.