Milo no podía dormir si no compartía cuentos con Nana, un juguete detrapo tan abrazado que ya nadie recordaba su forma original. Una vez,Milo quiso que Nana le contase un secreto, pero Nana habíadesaparecido. Milo la buscó en el mercado de la noche, compró un sueño en forma de botón dorado? Y de pronto descubrió el mejor de lossecretos.