CORBIN, ALAIN / RICHARD, HÉLÈNE
El mar, medio por naturaleza contrario al hombre, es portador defantasmas, generador de terrores, fuente de inspiraciones diversas,símbolo del infinito y de la omnipotencia. La lenta evolución delconocimiento no agota jamás la complejidad y la amplitud, sino queproduce, por el contrario, un diálogo permanente entre ciencia ycreación, ya sea científica, literaria o artística.Este libro rastrea la evolución de las representaciones del mar que se ha hecho el hombre a lo largo de los siglos, a medida que lo haconocido, lo ha nombrado, ha intenta domeñarlo y controlarlo. Estaterra incognita de la Antigüedad es el reino de Poseidón, poblado demonstruos más o menos benévolos. La Edad Media, con su proliferaciónde viajes, es la etapa en que se delinean sus primeros contornos y seacumulan datos enciclopédicos sobre su fauna y su flora. En la épocamoderna, la primera travesía del Atlántico, la circunnavegación deMagallanes y los comienzos de la exploración submarina revelan unarealidad mucho más terrorífica que todos los peligros imaginarios.La «conversión de las miradas», en expresión de Alain Corbin, seinicia a finales del siglo XVIII y propicia la fascinación romántica.El mar es todavía fuente de inspiración y la evolución científicarevela tesoros cuya riqueza alimenta las obras de Debussy y Berlioz olos inicios del cine.En el siglo XX parece consolidarse el reino del conocimiento: seinvestigan los fondos marinos hasta sus límites más extremos y seretoman las teorías de Platón a través de la tectónica de placas. Elmar se concibe asimismo como una aventura individual que se desarrolla hasta sus últimas fronteras y en la cual los vencedores son comonuevos héroes. No ha perdido su capacidad de asustar: de su frágilequilibrio, amenazado por la contaminación y el calentamiento global,depende la supervivencia del planeta. Pero es el lugar donde radica no sólo una nueva amenaza planetaria, sino también la fascinaciónpermanente que nos suscita el descubrimiento de las grandesprofundidades.