Isaiah Berlin, original historiador de las ideas, rescata lainquietante figura de uno de los más incondicionales adversarios de la Ilustración, Johann Georg Hamann. El trabajo de Berlin no sólo saca a la luz un nuevo capítulo del pensamiento reaccionario -en el queHamann ocupa sin duda un lugar destacado-, sino que sugiere ciertasdimensiones de la reflexión y la expresión que fueron suprimidas porlas ideas ilustradas. Hamann, al señalar estas pérdidas -en el ámbitode la creencia, el lenguaje y la corporalidad-, es principalmente uncrítico insobornable de todo exclusivismo. La obra y la figura delMago del Norte -sobrenombre que complacía a Hamann- da que pensar, enespecial, en el alcance que Berlin ofrece a sus ideas.
", Soy un admirador de los enciclopedistas, los grandesmaterialistas liberales del siglo XVIII que llevaron a cabo la tareade burlarse y minar una gran cantidad de cosas oscurantistas y odiosas en la Europa de la época [...]. Voltaire fue el liberador más grandede los tiempos modernos." El homenaje de Isaiah Berlin a laIlustración es inequívoco -escribe Henry Hardy en el prólogo a laedición española de esta obra-. Sin embargo, en su reflexión hay unalínea crítica al pensamiento ilustrado, particularmente a su confianza en la construcción por la razón humana de un saber "completo". Unacrítica similar podemos encontrar en Popper, pero la reflexión deBerlin presenta características propias, nada afines al carácterpopperiano: su atención a las fuentes y al desarrollo delRomanticismo, y su preocupación por la diversidad de las culturas.