¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¿Es Superman? No, es el Libro Rojo deMongolia. Un volumen imprescindible, especialmente si no ha sabidoresponder a las tres preguntas anteriores.En él encontrará multitud de temas tratados con el rigor histórico ycientífico que caracteriza a Mongolia. Conocimientos que le haránmejor persona -salvo que sea usted banquero- y le proporcionarán horas y horas de conversación para convertirse en ese invitado que animacualquier fiesta de cumpleaños mejor que el payaso de los globos.Por fin sabrá por qué los trogloditas pintaban en las paredes, por qué los egipcios andaban tan raro o por qué a los franceses les sentó tan mal la toma de la Pastilla. Conozca gracias a nuestros test su gradode españolidad, si es hombre o mujer o si esa persona que compartecasa con usted es realmente su hijo y viceversa. Póngase al día sobrelas religiones más populares, entérese de cuáles son las creencias más raras y hable el lenguaje de hoy gracias a nuestro diccionario.Hágase un favor: cambie su vida con Mongolia. Y no nos dé las gracias: lo hacemos encantados.Darío Adanti (Buenos Aires, 1971). En 1990empieza a publicar en medios argentinos como El Porteño, Humor, oPágina / 12. En 1996 se muda a España y publica en medios como ElPaís, Público, El Jueves o Fotogramas. Autor de tebeos como La ballena tatuada, El Calavera, Caspa radioactiva, Mis problemas con Amenábar,Vida mostrenca, etc. junto con Jordi Costa. Edita junto al Negro Rapay El Gallego Bravo, el fanzine Viernes peronistas. En el año 2012funda con otros 5 amigos la revista satírica Mongolia, y aquí sí queestamos seguros de que él no tiene nada que ver con el éxito de larevista sino más bien que el éxito ha llegado a pesar de él. ¿Qué sepuede esperar de un argentino que nació un martes y trece?Eduardo Bravo, (Madrid,1973). Relacionado con el mundo de las artesgráficas y la letra impresa desde su más tierna infancia y armado conmás esfuerzo que talento, ha fundado y participado en diferentesfanzines y publicaciones independientes, siendo la más reciente deellas Viernes peronistas, de la que es miembro de la ConducciónNacional junto a Darío "Pepe" Adanti y Fernando "el negro" RapaCarballo. Después de casi cuatro décadas dedicado a la prensasubterránea, ha conseguido dar el salto a las grandes audienciasgracias a la revista Mongolia, de la que es fundador y codirector.Realizó estudios, pero como si no.Eduardo Galán (Oviedo, 1980). Cuando Galán nació, quien lloró fue sumadre Marta. Liberado del cordón umbilical, yacía un niño con unacamiseta de Bob Dylan que no se cansaba de repetir "dame fabada". Para una mujer poco acostumbrada a bebés de 1,74 m, la cosa salió bastante bien. A los treinta y pocos años, cuando llevaba ya casi dosdestetado y muchos más escribiendo en el diario La Nueva España y larevista Cinemanía, se topó con los otros padres de la revista Mongolia en un kebab de la costa marroquí. Impresionado por el arte deaquellos humanos al evitar pagar una ronda, Galán decidió quedarse con ellos y fundar el ejército mongol.Fernando Rapa (París, 1969). El año que la luna llega al hombre naceen París. Sale despedido de la panza de su madre Yolanda a muchavelocidad en formato diseñador gráfico atontado, luego sigue mutandocomo humano (aún se encuentra en fase experimental hablando enargentino). Docente de tipografía en la Facultad de ArquitecturaDiseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires. Coeditor de larevista de arte + Qomix Lápiz Japonés. Se ensucia mucho (todo) conperiódicos, tinta y letras. Trabajó en el diseño o rediseño de losdiarios Olé y Clarín de Buenos Aires, Milenio de México, Il Sole 24Ore, Corriere della sera y Gazzeta dello sport de Milán, El Comerciode Lima, y Lance de Río de Janeiro entre otros. Fue el director dearte del extinto diario Público. En 2012 crea junto a 5 amigos larevista Mongolia, y no para ni un minuto para seguir haciendo elfanzine libro Viernes peronistas y montar talleres de tipografía enZarautz llamados Save as print.