«El libro de las preguntas es el libro de la memoria [,]. De un idilio simple y trágico surge un canto de amor que es, a pesar de todo,canto de esperanza. Este canto ambiciona hacernos asistir alnacimiento de la palabra y, en dimensión más que real, a un ensanchedel umbral del sufrimiento que ilustra una colectividad perseguida,cuyo lamento es retomado, era tras era, por sus mártires [,]. Relatos, diálogos, reflexiones, plegarias se suceden y destacan, como crestassolitarias, en el horizonte, pero al grito se le asigna el grito. Esla hiedra y el signo [,]. Allí donde la hierba aspira sólo apermanecer verde y el sílex a sentar testimonio de la separación delagua y de la arena, el vínculo se vuelve libro y el libro universo.»Edmond Jabès