El mundo multilateral y global en el que nos encontramos hace que unainstitución como el papado tenga que adaptarse a los nuevos tiempos.En esta nueva era, la Iglesia debe tender los puentes de diálogonecesarios para hacer frente a la creciente diversidad cultural,nacional, económica y social. En el centro de este nuevo recorridoestarán los problemas que Juan Pablo II ha sabido plantear pero no hapodido resolver, como las relaciones de la Iglesia católica con lasdemás iglesias cristianas o el diálogo interreligioso. Por otro lado,nuestro tiempo plantea una serie de cuestiones como el papel de lasmujeres, la sexualidad o las biotecnologías que necesitan seranalizadas por parte de la Iglesia.Todos estas asuntos sondeterminantes tanto para entender la labor desempeñada por Juan PabloII, como para comprender cómo y quién deberá ser su sucesor.