En un sueño, Martín aterriza en una isla misteriosa plagada depeligros. El valiente y audaz protagonista decide avanzar entre lamaleza en busca de un fabuloso tesoro. Gracias a la mágica porción dechocolate, Martín vence a la tribu de los Barrigas Pintadas. Estos leproclaman, finalmente, Hijo del Viento.