Cuando Junior Mata, un loco de la televisión, funda junto con su amigo Miguel el grupo de acción mediática La máquina de hacer churros, poco imaginaba que esa aventura, algo revolucionaria, bastante inocente,le acarrearía unas consecuencias tan nefastas. Miguel se convertirá en el teórico de un plan de insurgencia cuyo éxito vendrá determinadopor su capacidad de exposición en los actos televisivos más relevantes del país. Ganar a la audiencia, ese será su objetivo. A ellos seunirá José, un amigo de Junior igualmente enloquecido por losprogramas de Venevisión y Televen. Y casi inmediatamente, Wilken, unexperto en camuflaje, y Atítaa, una prometedora diseñadora de modascuyos diseños son rechazados sistemáticamente. Todos juntos planearánsu golpe definitivo: irrumpir en pleno acto de juramentación del nuevo presidente Nicolás Maduro. Junior Mata nos contará toda estadisparatada aventura desde la cárcel de alta seguridad en la que estárecluido acusado de atentar contra la vida del presidente. En El gran farsante, Luis Carlos Azuaje da dimensión literaria a lavida de Yendrick Sánchez (Junior Mata, en la ficción), en unaretrospectiva que inicia con su aparición en la Asamblea Nacional yque recrea el impacto de sus hazañas alocadas, hilarantes, arriesgadas y, por eso mismo, difíciles de comprender en una sociedad adormecida. La historia novelada que emprende el autor va tejiendo la serie deeventos que llevaron a su protagonista real a ser el más popular, elmás enigmático y también el ciudadano más incómodo para las instancias del poder venezolano.Una novela regocijante, tremendamente divertida, de una sorprendenteaudacia literaria. Pero subversiva también. Y crítica, sobre todo, con las derivas autoritarias de la revolución bolivariana hasta el puntode que su autor duda mucho de que pueda ser editada en su país sinconsecuencias.