En el prólogo a este libro singular, escribe Miguel Pardeza que elantólogo (o mejor diríamos, seleccionador), Francisco J.Uriz ¿es unconvencido como pocos de que el fútbol, lejos de ser una neurosis dela cultura ?como decía Umberto Eco? o un ejercicio para embarradosidiotas ?según Kipling?, puede tomarse como tema poético con igualesderechos que la fortuna o la desdicha. [...] Estoy seguro de que Urizno estaría muy lejos de Pasolini cuando dijo aquello de que elgoleador del campeonato era siempre el mejor poeta del año?.