Aclamado por el pueblo como Libertador, blanco de numerosas conjuraspolíticas y militares, héroe romántico y hasta libertino para susdetractores y sus partidarios, idealista íntegro y abandonado quecontempla las ruinas de su sueño de unidad de los pueblos americanos,tras la independencia del dominio español, Simón Bolívar emprende-enfermo, con un menguado séquito- el que será su viaje final. Partedesde Bogotá para seguir el curso del río Magdalena. Su viaje será elúltimo en un doble sentido: le proporciona oportunidades paraconsiderar los pasos que ha dado su agitada vida y, al tiempo, lagravedad de sus dolencias apresura en pocos meses su encuentro con lamuerte.
El pulso magistral de Gabriel García Márquez refiere hasta en susdetalles mínimos la inmensa aventura que, impulsada por la voluntad de Bolívar, transmutó el destino de América.