Las páginas de esta séptima entrega de El Gavilán vuelven a traernos,de la mano del intrépido corsario, apasionantes aventuras que tienenlugar en la todavía salvaje Nueva Francia, en el ambiente cortesano de Versalles o en la Bretaña natal del señor de Kermeur.
Al final del álbum Pellerin nos acerca al laborioso proceso dedocumentación y de caracterización que hacen que su obra resulteverosímil a la vez que atractiva.