Pocas veces se ha tratado el tema del fin del tiempo de una manera tan objetiva y fría. Y, sin embargo, su lectura pone en marcha un proceso de conversión radical en el lector, quien, a medida que avanza eldiscurso del libro, va superando paso a paso los obstáculos. Aquí seevita toda concesión a especulaciones sensacionalistas sobrecatástrofes finales tan del gusto de nuestro tiempo. En lugar de ello, se procede a un análisis cuidadoso de lo que puede y de lo que nopuede afirmar la historia.