REVERTER, SONIA / MEDINA-VICENT, MARIA
El feminismo está por todas partes. Aparece a diario en los debatespolíticos, económicos, incluso científicos y tecnológicos. Su difusión es una buena noticia, pero también hay que advertir el peligro de que se convierta en un nuevo producto al servicio de la sociedad deconsumo, tendencia que, si se impone, podría desactivar su fuerzatransformadora. La originalidad de los hashtag analizados en estelibro reside en su poder movilizador, en el uso de las redes sociales(Twitter, fundamentalmente) como altavoz y herramienta deempoderamiento colectivo. Los hashtags aglutinan a millones depersonas con enorme eficacia y rapidez. Y tienen la potencia de crearadhesiones casi instantáneas con una o dos palabras. #MeToo o#Cuéntalo, por ejemplo, expresan, con su breve llamada, una realidadgeneralizada: que mujeres de todo el mundo sufren acoso sexual, quelas agresiones y violaciones no son hechos aislados. El hashtag esenergía, reivindicación, alivio y terapia. No soy la única, es elsentimiento que su efecto produce en muchas mujeres, lo que aumenta su indignación, pero aminora la soledad y permite que el activismo no se quede en lo digital, sino que se organice y salte a las calles. Ypermite también decir hoy sin miedo algo que hace décadas parecíaimpensable: Sí, yo soy feminista.