Había una vez una hermosa princesa que vivía en un palacio rodeado deun jardín repleto de rosas y orquídeas. Pero eso es otra historia.Esta trata de pedos. Pero no de esos pedetes que sueltas sin que nadie se dé cuenta. No, aquí estamos hablando de pedos como cañonazos, depedos que revientan los pantalones y lanzan a los niños por los aires. Y esta historia también trata un poco de unos malvados gemelos, deuna rata de agua de Mongolia, de unos flanes larguísimos y de unaserpiente constrictora aún más larga. Pero sobre todo trata de lo quepasa cuando Tapón, un niño diminuto, pelirrojo de un rojo chillón, semuda a la calle de los Cañones y conoce a Lise y a un profesorchiflado o casi, una mañana soleada, el día antes de la fiestanacional de Noruega.