Un día Keawe, nativo de Hawái, decide conocer otras tierras y seembarca en un buque que se dirige a San Francisco, donde se quedafascinado al ver una casa preciosa, cuyo dueño, en cambio, parecetriste y solo. Keawe se pregunta cómo el dueño de una casa tan hermosa puede ser tan infeliz. Tras enseñarle su mansión, el anciano lemuestra una botella de vidrio blanco en cuyo interior se pueden verlos colores cambiantes del arco iris, además de un diablillo. Estediablillo le concedería cualquierdeseo, excepto alargarle la vida. Pero poseer la botella tiene susconsecuencias: si el dueño de la botella muere sin haberla vendidoantes se abrasará en las llamas del infierno. Además para vender labotella hay que cumplir también unos requisitos: venderla a un preciomenor del que se había comprado, cobrar el dinero en efectivo y con el libre consentimiento del comprador.El primer propietario de la botella fue nada menos que el Preste Juan, también la poseyeron Napoleón Bonaparte y el capitán Cook.ROBERT L. STEVENSON, novelista, ensayista y poeta escocés, nació enEdimburgo el 13 de noviembre de 1850. Conocido sobre todo por susnovelas fantásticas y de aventuras como La isla del tesoro, Lasaventuras de David Balfour o El extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr.Hyde, algunas de sus obras se han convertido en clásicos de laliteratura infantil y juvenil.