EL DÍA QUE ACABÓ EL SIGLO XX

EL DÍA QUE ACABÓ EL SIGLO XX

LA CAIDA DEL MURO DE BERLIN

$23.184
IVA incluido
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Editorial:
ANAGRAMA
Año de edición:
ISBN:
978-84-339-2539-8
Páginas:
224
Encuadernación:
Cartoné
Idioma:
Castellano
Peso:
290
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La noche del 9 de noviembre de 1989, un grupo de corresponsalesextranjeros, tras una opípara cena en un restaurante de BerlínOriental después de haber derrumbado, sobre el papel, el muro queseparaba las dos mitades de la vieja capital prusiana, comprobó consus propios ojos como la noticia que habían transmitido a susperiódicos un par de horas antes se convertía en realidad. El ecomediático de las declaraciones confusas que un miembro del tambaleante régimen de la República Democrática Alemana había lanzado al final de una conferencia de prensa, llegó inmediatamente, de rebote, a suscautivos súbditos que lo único que querían era pasar al otro lado, alsoñado paraíso consumista que anhelaban. Se presentaron en los pasosfronterizos diciendo que habían visto en la televisión que se podíapasar. Y pasaron sin que aún se sepa a ciencia cierta quién dio laorden. Aquel día acabó el siglo XX, ya que en las semanas siguientesse volatilizó el mundo bipolar surgido de la Segunda Guerra Mundial,que parecía instalado para siempre. Ahora se cumplen diez años dedicha fecha clave que determinó el final de este breve siglo, iniciado en 1914 con la Gran Guerra. J.M. Martí Font entonces corresponsal deEl País en Bonn, siguió desde su inicio los acontecimientos que a lolargo de aquel año precedieron el gran momento. Su destino inicial era otro, Moscú, para el que se había estado preparando viajando por laUnión Soviética, en el convencimiento de que la «gran historia» teníaque producirse en el corazón del Imperio. Pero tuvo suerte. Lahistoria se aceleró, Alemania se unificó a velocidad de vértigo.Apostado en primera fila, intentó transmitir a sus lectores lo que sepodía asir de aquella vorágine. Sin tiempo para reflexionar, siguiendo sólo el instinto del periodista en medio del caos. Ahora aquellasimpresiones se han sedimentado y han conformado un relato con unaperspectiva que no permite el periodismo inmediato. El autor ha podido también recordar momentos singulares, anécdotas significativas ypreguntas sin respuesta que se hizo en medio del fragor de losacontecimientos y que no pudo incluir en sus crónicas.