En las palabras quirúrgicas que Cristóbal Pera tan magistralmentedefine, describe, analiza y valora, nos adentramos por un territorionuevo, por una cálida geografía donde se enraíza todo conocimiento ytodo saber. Por eso, la lectura de tan luminoso libro es una continuaincitación al pensamiento-por algo brota del originario saber de lasmanos-, a la reflexión sobre la vida y la muerte, sobre el dolor y lafelicidad, sobre la angustia y la esperanza.Emilio Lledó