El conejito Boris siempre tiene hambre. Pero en casa son muchoshermanos, y hay que compartir la comida y el espacio. A Boris legustaría pasarse el día comiendo, pero en su madriguera es imposible.Así que se le ocurre una brillante idea: colarse en otras madriguerasy sentarse a la mesa como si tal cosa. Sin embargo, no todo va a sertan fácil...