Según el escritor y académico Pere Gim-ferrer, este libro «puedeleerse como un digest anecdótico y documental de una época,pero esmucho más que esto, es una auténtica obra de arte, insólita por sucoraje e implacable por su lucidez». En efecto, con una falta de pudor inusual en las letras españolas, Terenci Moix aborda el empeño másarriesgado de su carrera: mostrarse plenamente mientras bucea en lomás profundo de su identidad. En una infancia dominada por el cine,realidad y fantasía establecen un juego sorprendente cuyo objetivo esdescender a lo más profundo de una sexualidad atormentada einconformista. Obra lírica y sarcástica, tierna y patética, El cine de los sábados --primer título de estas memorias-- traza asimismo unambicioso fresco de la vida española durante los años cincuenta ysesenta.