Sophie siempre ha elegido al chico equivocado. ¿Gay? ¿Pervertido?Hecho y hecho. Ahora no puede dejar de fantasear con uno de losclientes de la cafetería donde trabaja después de clase, Luke. No será más que un inofensiva fantasía, ¿verdad?
Lo que Sophie no imaginaba es que acabaría viendo a Luke fuera de lacafetería, que sería él quien le recetaría los anticonceptivosmientras ella estaba en su consulta, tumbada en una camilla cubiertapor una simple bata de papel y que él sería su médico.
¿Y si resulta que el hombre con el que Sophie ha tenido sus fantasíasmás escandalosas acabara siendo cualquier cosa menos el chicoequivocado?