CUERVA GUTIÉRREZ, MARÍA DEL CARMEN
La profesión de celador es como un cajón de sastre y de desastre, todo cabe y todos valen, no se valora suficientemente su preparación, sucualificación ni su valía. Como muchas otras, camina ligada al cambio, en la forma pero no en el fondo. Para acceder a esta categoría solose exige Certificado de Estudios, pues hasta el Estatuto Marco en suartículo 7.2 c, parece haberse olvidado. En la forma, el celador esun/a chico/a para todo, situado en el último eslabón de la cadenasanitaria, del que todos se sirven y en el que algunos se escudan para enmascarar deficiencias de una mala organización o esconder errores.En el fondo, constituye un pilar básico, en el que se sustentan todotipo de acciones, que tratan de dar cobertura a un objetivo común, elpaciente.