AA.VV
Por primera vez, sometemos a los peores dictadores del siglo xx a unescrutinio culinario colectivo. ¿Quién hubiera pensado que elvegetariano Adolf Hitler se zampaba pichones rellenos de lengua ehígado? ¿O que a Mussolini lo que más le gustaba eran los ajos crudos? ¿Quién hubiera adivinado que el austero Hastings Banda de Malauillevaba crujientes gusanos fritos en los bolsillos de los pantalones o que Idi Amin de Uganda -sospechoso de canibalismo- devoraba cuarentanaranjas al día? ¿Es cierto que el comunista Fidel Castro enseñaba ala gente a hacer la langosta a la parrilla y Pol Pot cenaba estofadode cobra?"