Mientras Nicci pone en funcionamiento la caja del Destino y designa aRichard como jugador, éste por fin encuentra a Kahlan. Pero laConfesora no tiene ni idea de quién es él y, además, ambos estáncautivos de la Orden Imperial y tienen pocas posibilidades de escapar. Por si esto fuera poco, un descubrimiento inesperado llevado a cabopor Jagang podría dar al traste con todo y precipitar el fin de laguerra a su favor. Todo parece confabularse contra Richard y su luchapor liberar al mundo del yugo de la Orden.