Cada día las expresiones de nuestra alma escriben en nuestra cara unapágina de ese relato, en perenne revisión, que es el rostro de cadauno de nosotros. Tullio Pericoli ha observado su alfabeto, hainvestigado su gramática, ha estudiado las combinaciones y las huellas que el alma dibuja sobre la superficie del rostro. Por primera vez,en este libro escribe acerca de este misterio, no sólo en el lenguajefigurativo habitual en él, sino en el lenguaje de las palabras,narrando su experiencia, su manera de observar a las personas, deanalizar sus caras, el modo en que, en unos cuantos signos esbozadossobre un papel, toma cuerpo la personalidad de un rostro. Y nos ofrece una antología inédita del misterio expresivo de los retratos: diezvariaciones sobre la maraña de signos que es el rostro de SamuelBeckett.