Un fascinante retrato de Coco Chanel.Invierno de 1946. Saint Moritz, Suiza. Dos viejos amigos, Paul Morandy Coco Chanel, se encuentran casualmente. Se conocían desde hacíamucho, compartían el mismo círculo de amistades: Cocteau, Satie,Picasso, Stravinsky, Misia Sert. Pero la guerra puso fin aldeslumbrante mundo en el que ambos desplegaban su talento. París,ciudad que ahora los mira con prevención por su actitud durante laOcupación, ha dejado de ser una fiesta. Coco, voluntariamenteexiliada, desgrana sus recuerdos frente a su compañero, que se ocupade anotarlos al regresar a su habitación. A partir de esas notas,Morand redactó El aire de Chanel, su último libro, dedicado a la mujer que afirmó: «Chanel es ante todo un estilo. Y es que la moda pasa demoda, el estilo, nunca».