El accidente de trabajo es motivo de un amplio y continuo esfuerzo deprevención. Diversas instituciones y una extensa legislación noconsiguen, sin embargo, hacerlo desaparecer. No son lasconsideraciones sobre la integridad física del ser humano que trabajalas que recorren la discusión sobre la prevención de laaccidentalidad. Los costes que la accidentalidad supone, el absentismo que provoca y, en definitiva, la reducción de la eficacia son losgrandes argumentos contra la accidentalidad. En su doble condición defenómeno negativo y a la vez irremediable, el accidente de trabajoemerge como un síntoma. A través de él se percibe que la racionalidadeconómica es el principio constitutivo de las relaciones sociales enel mundo moderno.Andrés Bilbao (1949-2002) fue profesor de Sociologíade las Relaciones Laborales en la UCM. Autor de una vasta obra, cabedestacar El positivismo y la sociología (Saltes, 1979), Obreros yciudadanos (Trotta, 1993), Léxico de economía (Talasa, 1993) y laobra, publicada póstumamente, Individuo y orden social. La emergenciadel individuo y la transición a la sociología (Ediciones sequitur,2007). Fue, asimismo, director de proyectos de investigaciónfinanciados por la Confederación Sindical de CC.OO. y la Comisión V de la C.E.E. y director de proyectos de investigación financiados por el Centro de Investigaciones Sociológicas y la C.A. de Madrid.