Casi ningún padre o madre se siente bien después de gritar a sushijos, aunque todos somos humanos y a veces nuestros pequeños nossacan de quicio. ¿Sabías que el origen de las malas reacciones con los niños se sitúa más en nuestro agobiante estilo de vida que en sucomportamiento? Además, la ciencia ha demostrado que las regañinas ycastigos no solo son completamente ineficaces para educar a nuestroshijos, sino que les generan un estrés que perjudica su crecimiento ypuede desembocar en ataques de ira, llantos y hasta depresión. Peromantener la armonía en casa y resolver los conflictos desde un enfoque distinto es posible.Nicola Schmidt nos ayuda a comprender por qué los adultos regañamostanto y qué pasa en el cerebro de los niños cuando reciben gritos ycastigos. Y, lo más importante, nos enseña a gestionar esas reacciones con estrategias creativas para poner límites, trucos de descarga para el día a día en familia y hasta mini ejercicios de autocuidado. Pasoa paso, descubriremos las claves para mantener la calma, empatizar con nuestros hijos y hacer respetar las reglas sin broncas.